Ya no se le escapa a nadie que el actual acceso a la información y a las distintas redes sociales, nos permite una capacidad de innovación nunca vista hasta la fecha, que sin lugar a dudas irá en beneficio de una creatividad mancomunada para ir perfeccionando el futuro digital en el que estamos inmersos.

Tenemos ante nosotros la gran oportunidad de hacer entornos más amigables y colaborativos, utilizando las distintas herramientas que internet y los distintos entorno digitales están poniendo a nuestros alcance. Pero si que es verdad que; a pesar de los continuos avances de la técnica y las distintas actualizaciones del inmenso software que crece a nuestro alrededor, nuestra misión, visión y valores ha de ir encaminada a un progreso más humano, sin fisuras, para lo cual tenemos a nuestra disposición todas las técnicas de la actitud y el lenguaje que sepan emocionarnos en todos y cada uno de los distintos mensajes.

El marketing digital tiene ante sí el reto de construir una labor pedagógica de cara a poder enamorar a los potenciales clientes y ello ha de hacerse desde la coherencia en la actitud, la apuesta por unos valores intangibles y el trabajo denodado por construir una reputación de marca que sirva de ejemplo para el buen hacer y la construcción sin fisuras del prestigio y la excelencia. Será válido en la creación de marca personal, así como en los distintos productos que queramos hacer llegar al cliente, teniendo presente que la labor principal es acompañar al propio cliente en su viaje de necesidades, ofreciéndole en todo momento la solución más honesta y la relación más duradera.

La disrupción digital hoy nos permite cambiar la propia interacción con el cliente. Hacerla más humana y cercana, basándola siempre en sus objetivos y necesidades. Y hay que tener en cuenta que el cliente de hoy es ya un prosumidor eminentemente creativo y en activo, con lo cual vamos a estar expuestos a su crítica constructiva permanente, donde con frecuencia se juega la lenta y complicada reputación conseguida.

Son tiempos de comunicación bidireccional y no jerárquica; futuro digital donde los mensajes elaborados tendrán que ir del corazón a los asuntos de la gente; espacios creativos donde el conocimiento particular de cada persona, se sumará a uno común que pueda hacernos más inteligentes y menos vulnerables. Retos del futuro inmediato que, con preparación y entrega, nos van a deparar muchas mejores soluciones y la creativa democratización de la participación de cada cual en las áreas en las que nos veamos más capaces. Tiempos colaborativos, más sensibles al consumo responsable y al cuidado de nuestras relaciones y de nuestro propio entorno.

El futuro, por tanto, es digital y, en palabras de Nelson Mandela: “Siempre parece imposible hasta que se hace”. De nosotros depende el esfuerzo en prepararnos para mejores y mayores competencias. Termino trayendo a colación otro aforismo de Mary Lou Cook: “La creatividad es inventar, experimentar, crecer, tomar riesgos, romper las reglas, cometer errores y divertirse”. He ahí el maravilloso manual para afrontar el futuro inmediato.

  • Artículo publicado en el Libro Blanco: ¿Creen que el acceso a la información y a las redes sociales nos hace más innovadores?.