Diego Cruz

Brillar desde dentro

Brillar desde dentro

Como casi cada noche, acurrucado entre el silencio más decente y creativo, rodeado de libros que me regalan su impagable pedagogía, he hecho un alto en el camino para leer con detenimiento un sustancioso artículo de José Manuel Velasco. Leer con parsimonia, lo que escriben los otros, porque merecen la mejor atención y el mayor de los respetos. Ponerse en su lugar, a modo de nítida empatía, de tal forma que podamos entender su significado y contenido de la mejor forma posible.

https://twitter.com/nataliasara2/status/1107652404386975746

Si la memoria no me falla, he tenido dos encuentros reposados con José Manuel. Encuentros en los que, intentando no violentar el terreno de su apretada agenda, sin embargo nos dio pie a unas conversaciones tranquilas, siempre a orillas de un Madrid frenético, reventón de prisas y reuniones que, al fin y a la postre, nos va contagiando a todos de un nerviosismo casi unánime.

Debo decir, en honor a la verdad, que la primera impresión exterior que me llevé de él, era aquella estatura generosa con la que se fue aproximando hacia mi para estrecharme la mano y darnos el consabido saludo de rigor. Un hombre muy alto, por así decir, lo cual también daba un tinte de seguridad a aquella instantánea puntual y programada. Luego, pasado algo de tiempo, volví a tener otra conversación con él y, al menos en el registro de mis adentros interiores – como yo suelo llamarlos – por el tono y los asuntos tratados, pasó a engrosar la lista de lo que yo llamo amigos, esperando que el sentir sea mutuo, dicho sea de paso.

José Manuel tiene un lenguaje no verbal en sus manos que me gusta. Las va moviendo al son de sus palabras que, en definitiva, suelen ser un himno sagrado de comunicación que es para lo que él ha venido a este mundo. Y una comunicación reflexiva; reposada primero hacia adentro, para después salir al exterior con un mensaje que se imanta rápido en el interés de sus oyentes. Tiene el rostro serio, eso sí, pero también es una manera de preservar el niño soñador y anterior que fue y sigue siendo.

Y en este artículo al que me refería, donde José Manuel interpela a los lectores con una pregunta que encabeza o titula todo su escrito: ¿Brillas o iluminas?, nos pone sobre la mesa una cuestión muy de fondo que, a lo largo del artículo, con el torbellino de sus enriquecedoras ideas, nos va llevando hasta una monumental declaración de intenciones para llevar siempre consigo en la mochila de la comunicación diaria, o el comportamiento estético que uno debería regalar de continuo a los demás. Termina José Manuel su artículo de esta forma: (…) “En un mundo atenazado por incertidumbres y miedos necesitamos a referentes que iluminen caminos. Esas personas de referencia no pueden ser, como en gramática, meros signos lingüísticos que poseen sólo significante y referente y carecen de significado lingüístico, como es el caso de los nombres propios, los pronombres y las anáforas. Esas personas que ejercen como faros tienen los valores humanos cincelados en sus nombres y apellidos emiten ideas para que otros piensen y ponen su conciencia crítica al servicio de la sociedad.

Hablamos mucho, en exceso. Escuchemos más a aquellos que brillan desde dentro, desde una belleza interior que no necesita luz artificial para encenderse e iluminar”.

Brilla pues, con luz propia, el artículo de José Manuel Velasco. Y lo hace porque a lo largo del texto, aplica con miramiento palabras con sustancia. Escribe haciendo un recorrido, como diría Ortega, que va desde la creencia hasta la idea. Y en ella se para para hacernos reflexionar y trabajar la conciencia; la libertad individual; la somera capacidad de raciocinio, de análisis personal, de amor exquisito por las preguntas que tal vez nos suministren las buscadas u otras respuestas.

Brilla e ilumina, como él mismo menciona en su texto. Y de eso se trata; de llegar hasta los otros, ese plural tan en desuso, muchos veces ahogado entre un solipsismo obsceno y el círculo vicioso y sin fin de los asuntos propios. Brilla e ilumina porque apela a un faro ético que sirva de guía; a un referente que a la vez que nos tatúa sus significados, consigue hacernos mejores. Brilla e ilumina, como digo, porque invita a la escucha activa y al sosegado respeto que ha de producir cualquier entendimiento. Pide; que no es poco, poner de manifiesto la belleza interior. Y el reto no es baladí, dado que en el artículo le ha salido el comunicador de raza que se expone y lleva dentro.

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A José Antonio Llorente

A José Antonio Llorente

En estos tiempos agrios y convulsos en los que estamos inmersos, no sé si resulta revolucionario comunicar la admiración por alguien, dado que; entre la dictadura de las prisas que asumimos y los egos revueltos que nos afectan, puede parecer que es un acto de flojera interna; una redención del fuerte carácter, o incluso una manía extraña de no acatar el discurso del odio, tan en boga.

En cualquier caso, como al despuntar la mañana me apeteció construir estas breves y muy modestas líneas, voy a intentar transmitir la admiración que siento por José Antonio Llorente, al que ustedes pueden seguir en twitter en su perfil @jallorente y, de paso, leer su excelente libro “El octavo sentido” que habla de la comunicación como factor clave para la sociedad del siglo XXI.

José Antonio Llorente es, entre otras muchas cosas, fundador de la primera consultoría de comunicación en España y América Latina Llorente&Cuenca . Pero lo que a mí me llama más poderosamente la atención, independientemente de su proyección de persona pública y profesional, es la faceta verdaderamente humana, sin cuya trayectoria vital creo que es imposible una comunicación que llegue a los sentidos.

José Antonio cree en lo que dice; lo asume como propio, de ahí la energía y el ejemplo que ha sabido transmitir al grueso del equipo que le rodea. Posee un excelente carisma para las relaciones personales y, sobre todo, una estética inusual que afianza la elegancia de su comportamiento. Esto, por otra parte, no sé si se aprende o, por el contrario, ya viene fijado en la propia raíz mineral del adn de cada cual, como muestra esencial de la propia personalidad.

La admiración por tanto, también exige la muestra sincera de agradecimiento. No el halago fácil que acaso se lleva más en las relaciones sociales y en los actos más protocolarios; sino las gracias más verdaderas, nutridas con un mensaje más hondo que nos habita de continuo en las habitaciones de la sangre. Y desde ahí le quiero dedicar mis muy modestas líneas a José Antonio, a modo de guiño fraternal que haga un intento de crear palabras con sustancia. Del corazón al aíre; o acaso al post que ahora finaliza, no sin antes hacer también eco de una frase suya a modo de aforismo: “ lo verdaderamente importante no es cómo llamamos a las cosas, sino cómo son las cosas de fondo y de verdad”. Y en esa verdad honda reside él; o lo que de continuo transmite. Gracias por tanta y tan buena pedagogía necesaria.

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A Mercedes Soriano

A Mercedes Soriano

Lo cierto es que, el teletipo ciudadano al que yo considero twitter, me muestra la frase y foto de un perfil al que sigo, de nombre @blayams que me pone sobre aviso. Y es ahí cuando siento el incorregible deseo de escribir un breve texto que, subido a la liana de las letras, pueda viajar hasta el acontecer diario de Mercedes Soriano y, si me apuran, quedarse allí entretenido a modo de humano gesto y humilde sintonía.

En uno de sus twitts, @blayams escribe: “Y ahora estoy así. Una pena” con una foto precisa y actualizada que no me pasa desapercibida. Mercedes muestra en ella una cabeza rapada, pero lo importante es el rostro vivo y picarón, tal vez algo cansado, adornado con una mirada limpia y niña por donde se dibuja una sonrisa amable que parece traer a colación todo el rastro sagrado de su infancia.

El caso es conseguir cambiar su rotunda frase, por otra que celebre la alegría. Hacerse eco de su situación puntual y pasajera, para devolverle instantáneamente un himno de palabras precisas con el que rodear amorosamente su dilatada biografía. Palabras que acompañen, a modo de exquisitos cimientos que construyan una patria humana y común donde ninguna tristeza repentina nos sea ajena. Hacernos cargo, por así decir, del lenguaje no verbal de los otros, a modo de plural distinto y más mancomunado, para celebrar en conjunto los arpegios musicales que la vida lleva consigo en el perfil de sus instantes.

Les pido, si son tan amables, que se apeen por momento de la dictadura de las prisas; de las ingentes tareas de sus asuntos propios; de la agenda social y más protocolaria, para dedicarle unos breves minutos compañeros, instantes chiquitos condimentados con sustancia, para de esta forma extraerle a Mercedes una sonrisa reconfortante, dado que siempre es la mejor metáfora de la alegría.

Mercedes sin pena, apoyada por una llamada o un gesto sincero; un regalo sorpresivo o una sonrisa noble y duradera; un abrazo que achucha con ahínco; una frase salpimentada con humor; una dedicación de tiempo propio convergiendo en los otros; una leve iniciativa que vaya construyendo empatía. Cualquier cosa, les pido, para que nada de lo humano nos sea ajeno. Gracias anticipadas.

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Mome

Mome

Mome tenía esa sonrisa, protocolaria y floja, muy curtida en infinidad de actos donde solía acudir en busca de la foto bien estudiada, arrimándose obstensiblemente al cargazo de turno que no salía de su asombro. Cuando quedaba imbuida de una solidaridad puntual y pasajera, también se acercaba a distintas manis, para exhibir allí su pose más cínica y su figura adaptativa. Bien es verdad que lo hacía durante poco rato; el suficiente para volver a conseguir la instántanea puntual y desaparecer por los márgenes de la marcada zona participativa, con el fin de disfrutar de un buen caldo en la barra del bar más próximo.

Tenía siempre una prisa interminable, rozando el punto de lo más antiestético y chabacano. Una prisa con huir hacia ninguna parte, huera de fondo y de raíz, que tal vez escondía otras profundas carencias aún no detectadas. Le encantaba humillar a los demás, considerados muy por debajo de su imaginada estirpe, tratándolos como meros objetos de capricho, dibujando así la estela que conducía a una infancia del todo inmadura.

Le gustaba sestear en su zona privilegiada de confort, cuyo peculio inmoral e inmerecido, le permitía seguir huyendo de si misma, pavoneándose entre su ego revuelto y la frivolidad abigarrada de estar contemplándose a si mima de continuo. Si veía peligrar aquel reducto de pesebre confortable, volvía a salir al exterior para mendigar unas nuevas fotos, de tal manera que ella interpretase que era la más admirada en aquellos círculos viciosos y sociales; aunque nada más lejos de la realidad, si nos atenemos a la verdad más filosófica y platónica.

Mome disfrutaba insultando a los vivos; a poder ser, cuando no estaban presentes, ni tenían capacidad para defenderse; al tiempo que se prodigaba en loas y beneplácitos para la memoria de los ausentes, algunos de los cuales tampoco es que le hubieran brindado una amistad excesiva, más allá de la educación y las buenas formas. Era feliz haciendo daño, desde su personalidad enfermiza y bipolar; pero un daño cobarde y piramidal: de arriba a abajo, dado que de abajo a arriba, se mantenía con esa sumisión que le proyectaba una genuflexión constante. La echaban de algunos lugares, una vez detectada la personalidad pérfida y dañina del personaje, construyendo así una reputación propia que daba vergüenza ajena. Y de momento gozaba de un silencio cómplice en el que nadie molestaba sus asuntos propios. De momento…

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La prosa acompasada

La prosa acompasada

Por desgracia uno se ha ido acostumbrando al lenguaje diario, muy manoseado de significados; a la expresión no exenta de dobleces y a la ausencia total de metáforas en cualquier conversación al uso. El ruido es el que capitanea las tertulias, con su abrupta cadencia y su no menos falta de tacto para la escucha cívica y activa. Es cómo si hubiéramos perdido el norte de la compostura, la brújula del sentir más acérrimo o los aperos de labrar la personalidad más reflexiva e íntima.

Pero en esas estaba cuando cayó en mis manos el nuevo libro de Fernando Aramburu: “Autorretrato sin mí” con su prosa acompasada, a la manera de Vallejo; o por qué no decirlo, con sus especiales arpegios que a mí me recordaban algunos versos de Félix Grande. Un libro hondo y musical, no apto para leer de a ratos, puesto que sus páginas te requieren desde el comienzo y las retinas van llevando hasta las galerías del cerebro esa constante y honda palabra emocionada.

Y me propuse dar las gracias a su autor por tan grata compañía; quizá de la única manera que sé; que es celebrando la existencia en torno a las palabras. Dedicar unos modestos párrafos a su bella creación; al compendio de emociones que se van hospedando en las habitaciones de la sangre; a la excelente intención de invitarte a viajar por la liana de los párrafos, cómo ya dijera Octavio Paz en su momento.

Una prosa acompasada, pues, cuya musicalidad es un germen creativo pensado para su disfrute. Una ocasión para construir, entre la dictadura de las prisas, unos paréntesis de sosiego por donde la lectura haga de las suyas. Una oportunidad de donarle a la propia emoción sus instantes de protagonismo, su pulso más certero, la presencia de su rúbrica sagrada.

Sean por dentro y vayan a sumergirse en el lírico mar de sus rotundas páginas.

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Coobis y el content marketing

Coobis y el content marketing

Coobis y el content marketing, o marketing de contenidos, hacen una perfecta unión que agradece cualquier usuario que se precie. Llevan años con un interesante espacio y, lo que es más importante, brindando; tanto a anunciantes como a influencers, la oportunidad de una mutua colaboración a la hora de embarcarse en unos claros y definidos objetivos.

Llevo años colaborando con ellos y cada día me siento más a gusto con esa toma de decisión y, a la vez, orgulloso de que su equipo pueda contar conmigo y con mis modestas aportaciones. Se crea así un vínculo necesario de confianza, dentro de un marco creativo, el cual redunda en una mejor eficiencia enfocada a resultados.

Por desgracia, no todos los espacios de colaboración mutua ofrecen la confianza y profesionalidad que sería de desear. De ahí que sea preciso seleccionar muy bien los espacios colaborativos que aportan una excelente reputación, ya que ello contribuye de una manera importante en las metas y resultados que cada cual pueda marcarse.

Si eres un anunciante ( marca, agencia, marketing), o si eres un editor ( influencers, blogs, portales, medios), Coobis te brinda la oportunidad de una colaboración para dar mayor visibilidad a tu marca y contenidos, viralizándolos a través de múltiples canales, diferentes formatos y distintas redes sociales. También cuentan con un blog al que puedes suscribirte y recibir los distintos artículos que van publicando, cuya temática es una pedagogía constructiva que te servirá de mucha ayuda. No esperes más y conoce ya su plataforma.

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El mundo en tus manos

El mundo en tus manos

La iniciativa de vuelos baratos contribuye a poner el mundo en tus manos y al relanzamiento del turismo en infinidad de puntos elegidos, fortaleciendo la economía de sus múltiples destinos, independientemente de hacer participes a muchos más usuarios que, dependiendo de sus particulares características, hace tiempo que estaban demandando este tipo de ofertas.

Internet también contribuye de manera exponencial a utilizar las distintas webs y aplicaciones que facilitan la búsqueda por distintos y diversos parámetros, ofreciendo; desde guías pormenorizadas y completas de los sitios que barajamos como opciones de futuras estancias, pasando por las facilidades de pago y las plataformas seguras para hacer las transacciones correspondientes.

Las guías turísticas que el cliente puede consultar previamente desde su propia casa; o descargarla en su dispositivo, para llevarlas consigo, es una de las iniciativas más constructivas para ayudarnos en la tarea de decidir nuestro futuro itinerario. A modo de cuaderno bien maquetado, con un índice que nos muestra pormenorizadamente la información sobre el lugar concreto, los monumentos más visitados, los lugares más conocidos y curiosos, la historia, los combinados posibles de transporte, fiestas, zonas de compra y un largo etcétera, tenemos ante nosotros la primera y más valiosa ayuda.

Cada aplicación o web pone ante nosotros un importante abanico de posibilidades: puentes, vacaciones de navidad, cruceros, vuelos, hoteles y viajes de última hora. Tenemos también la opción de hacer una comparativa de precios, optando por el que más y mejor se adapte a nuestras específicas necesidades.

Otra de las iniciativas que van a contribuir en la ayuda de las tomas de decisiones, son las newsletter a las que nos podemos suscribir. Con esta opción, de manera periódica, se nos brinda la oportunidad de recibir en nuestro buzón de correo electrónico, las últimas novedades acaecidas. Eligiendo la periodicidad del envío, se nos sirve un boletín electrónico con todo lujo de detalles y la posibilidad de darse de alta, también, en el aviso de últimas ofertas.

Cuentas con múltiples opciones de pago. Plataformas como Pass, Mastercard, Visa Electron, Trustly, son las encargadas de ofrecerte la máxima seguridad en tus compras. Posibilidad, incluso, de retrasar tus pagos o aplazarlos, dependiendo de tus opciones y las condiciones anunciadas que en esos momentos se encuentren vigentes. Sin lugar a dudas, un mundo de posibilidades a tu alcance.

También cabe resaltar la posibilidad de que también te conviertas en un cliente fidelizado y activo, accediendo a poder ser parte integrante del proyecto. Por una parte, la opción de recibir promociones exclusivas y, por otra, viralizar contenidos atractivos a través de las distintas opciones que ofrecen internet y las redes sociales, recibiendo por ello unas comisiones atractivas y muy competitivas. Ser comercial convencido de tus opciones, ofreciéndoselas a otras personas que, como tú, puedan estar interesadas. En definitiva, ser un auténtico prosumidor que, con la personal implicación, no deja de aportar mucho más valor a cualquier producto.

Y por último, reincidir en que todas y cada una de las partes implicadas en este tipo de mancomunados proyectos, posibilitan el engrandecimiento de las áreas turísticas, contribuyendo así a la riqueza de las zonas elegidas desde una perspectiva de economía colaborativa, que no hace sino ensanchar los lazos culturales entre regiones y países, ayudado por un ocio diversificado e inminentemente constructivo. Formar parte del proyecto es uno de los lujos que trae consigo el valor imperecedero de los intangibles.

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Por razones humanitarias

Por razones humanitarias

Por razones humanitarias te voy a pedir unos amables minutos de atención para el problema urgente de los refugiados sirios, de tal forma que, entre todos y todas; desde la mejor voluntad y la empatía más comprometida y activa, podamos lograr; sino solucionar por completo el problema que nos ocupa, al menos aminorarlo en la medida de nuestras posibilidades, lo cual ya supondría un gran logro común digno del mejor objetivo.

Se trata de salir de nuestra zona de confort, nuestra rutina diaria, el envoltorio de tranquilidad y comodidad en el que cada cual pueda estar inmerso y hacer un viaje profundo desde el corazón, a los asuntos de la gente. Abanderar con convencimiento el lema de que nada de lo humano nos sea ajeno, para de esta forma, incluir al otro en la patria humana sin fronteras que sería lo más solidario y deseable. Cambiar la primera persona del singular, con frecuencia abrazada a un solipsismo descomunal y muy poco creativo, por el nosotros, hermanado y plural, que sepa hacer causa común para que, lo aparentemente lejano, poder convertirlo en propio.

Hay más que suficientes razones para, con especial urgencia, tomar partido en esta iniciativa. Desde el año 2011, debido a la guerra civil desencadenada en Siria, la escalada de violencia y brutalidad ha ido afectando a la población civil que trata de huir de esa barbaridad tan cruenta. Hombres y mujeres; personas como tú y como yo, despavoridos y enajenados, poniendo tierra de por medio y buscando refugio y auxilio en países vecinos. Está siendo la guerra civil que más desplazados está causando en el mundo.

Hay suficientes razones para hacernos cargo del profundo y acuciante problema. El éxodo de la ciudadanía suma ya casi un 25% del total de la población en Siria. Diariamente se estima que aproximadamente unas seis mil personas sirias escapan de su país a causa de la guerra. Una cifra desorbitada e inmoral que cualquier conciencia humana no está en condiciones; ni de asimilar, ni de poder permitirse.

Se trata de cambiar, como decía, la noción de los otros, los ajenos, los lejanos, los que poco importan; por la del nosotros, los iguales, los cercanos, los propios y reconocidos, asumiendo con ello la solución de una deriva inhumana que nos concierne a todos y cada uno de nosotros, convirtiéndola en un objetivo asumible y alcanzable de trascendencias cívicas y éticas. Una suma de voluntades responsables que se hagan cargo de la envergadura del problema para dotarlo de una solución mancomunada y ética.

Te pediría, ya al final de estas líneas, un gesto importantísimo de fraternidad que, a buen seguro, tampoco te va a suponer mucho trastorno en tu vida cotidiana. Una plena defensa de los valores no perecederos e intangibles, colaborando para la donación de ayuda humanitaria que tanto necesitan y se merecen. Movilizarse para la acción nos repercute a todos y cada uno de nosotros, así como a todos y todas nos reporta un claro beneficio. Es por ello que garantizado el éxito, la movilización solidaria cobre mucho mayor sentido. Ya nos lo decía Aristóteles con su profundo aforismo: “¿Cuál es la esencia de la vida? Servir a otros y hacer el bien”. Gracias anticipadas por tu involucración.

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Oda a don Carnero

Oda a don Carnero

Por aquellas concretas fechas en que la crisis no se había aún bautizado por su significado más profundo y, sin embargo, ya se calentaban motores para preparar el inmoral menú del austericidio, apareció por mi centro de #currilaboro un tipo menudo, algo flacucho que, en mitad de la realidad dolida que se avecinaba, se incorporaba como capitán de la cosa, con un sueldo nada desdeñable.

A los pocos días, de manera tajante y muy protocolaria, me llama al despacho para concretarme la mala nueva, a la vez que con frialdad inusitada me indicaba la zona de salida. Lo acompañó con un apretón de manos gélido y correoso; que es el gesto tan común del protocolo, cuando entra en seria contradicción con el lenguaje no verbal que en esos momentos sale en desbandada.

El tipo en cuestión tomaba las riendas de sus asuntos propios en los instantes que comenzaba a arreciar una realidad dolida para el común de los mortales, aposentando sus posaderas en un mullido sillón desde donde, perpetrando alguna teoría huera e intercambiando algunas tarjetas de visita, le iba a permitir llevarse a la saca una suculenta y extraordinaria cantidad de dinero. Se podía ver como una contradicción en toda regla, pero de lo que se trataba en si, en toda su profundidad, era de una monumental estafa, a la manera que siempre la nombraba el maestro don Haro Tecglen.

La ideología de salón y previo pago, más el añadido de la Europa solidaria de a ratos y algo entrecomillada, nos dejaba un personaje que hacia una exquisita limpia de los suyos, representándose a si mismo, dentro de un solipsismo atroz al que se han aupado no pocos adeptos. Y en esas, a lo largo del tiempo, has visto también una complicidad inmoral, restregándote que el mal parece ser rentable, mientras me siento a la sombra de un alto pino y la mañana trae trinos anónimos y un danzar de pájaros que aúpa belleza hasta el balcón de mis retinas.

No sé si la vida en si es una gran obra de teatro donde, sin embargo, nunca cae el telón. Lo digo por observar cómo muchos de los representantes, desde sus teorías hueras y manidas, se abonan a la vida pública, para beneficio de sus intereses privadísimos, dejando a los representados cual Penelope de Serrat, varados en el andén de cualquier estación, esperando el próximo tren que nunca llega. Es del todo intolerable, muy alejado de las personas buena, en el sentido grande y profundo que le da la Ética, aparte de tener que gozar de una complicidad con la que jamás me he identificado. Ya lo decía Saramago: “No te pierdas a ti mismo”.

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Hoteles en Madrid

Hoteles en Madrid

Nada mejor que después de un año largo de trabajo, elijas la capital de España para tu merecido descanso, donde te vamos a proponer una extensa oferta de hoteles en Madrid, a modo de parada y fonda, de tal forma que puedas emprender cada jornada con nuevos bríos y conocer sitios emblemáticos que harán las delicias de tus posteriores recuerdos.

Cada año más turistas eligen Madrid como espacio y lugar de descanso, ya que la ciudad ofrece un amplio abanico de posibilidades para el ocio cultural, la gastronomía más exquisita y variopinta, zonas de esparcimiento y diversión aseguradas, y multitud de espacios verdes para poder pasear tranquilamente, reposar sin sobresaltos o practicar tu deporte preferido.

Podrás comprobar que muchas de las propias calles de la ciudad son un verdadero museo de escultura al aire libre, joyas de la creatividad para el disfrute de tus retinas, aparte de ser una de las ciudades europeas con mayor proporción de zonas verdes por habitante, ampliando la oferta para la tranquilidad y el sosiego que seguro estás buscando.

Los hoteles en Madrid, por su propio diseño y arquitectura, también constituyen unas verdaderas joyas de creatividad que merecen ser observados sin la dictadura acostumbrada de las prisas. Al ser una ciudad famosa por su humano talante de acogida, te llamará la exquisita profesionalidad que te puedes encontrar en todos y cada uno de ellos. Tampoco puedes olvidar que, desde cualquiera que elijas, dependiendo de tus gustos y presupuesto, siempre te encontrarás a menos de dos horas de nueve enclaves para visitar que son Patrimonio de la Humanidad. Recuerda que es la única ciudad del mundo con oferta tan importante y exquisita.

Ten muy en cuenta la viabilidad de ir haciendo una reserva anticipada en tu lugar elegido, baraja la posibilidad de ser algo más flexible en las fechas elegidas, procura estar antento a las ofertas de última hora y evita cargar y contratar todo lo innecesario. Son algunos consejos para que tus vacaciones te puedan salir algo más baratas, sin por ello mermar su disfrute.

Parafraseando a Sócrates: “Los ratos de ocio son la mejor de todas las adquisiciones”, esperamos que tan nutrida oferta te sirva para hacer una elección totalmente libre y responsable. Nada hay mejor que el tiempo libre o la dulce libertad ganada, fuera de las diarias exigencias del trabajo: ése recreo para adultos y niños, por lo demás, tan necesario y merecido. Una nueva oportunidad de aparcar la rutina, encallada en tantos y tan dispares compromisos, sin la constante visualización del reloj, simplemente con la oportunidad del pleno deleite de tu tiempo disponible ¡Qué lo disfrutes!.

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